¿Cuáles son las señales de que mi pareja ya no me quiere? No hay una lista que lo confirme desde afuera. Lo que sí puedes mirar es si la distancia llegó con una racha difícil o si sigue cuando esa racha pasa, y conviene preguntar antes que adivinar, porque lo que crees ver en el otro también puede llevar algo tuyo.
Si casi no se hablan, escribí sobre la falta de comunicación en la pareja.
Con más estrés, un mal momento con tu pareja puede pesar más en cómo ves la relación
Un estudio de 2009 siguió con diarios a 146 parejas de recién casados. En los cónyuges con más estrés, la satisfacción general de cada día con la relación estaba más ligada a cómo veían momentos concretos con su pareja.
En una segunda parte, 82 parejas llevaron diarios de siete días en tres momentos a lo largo de cuatro años. Las personas reaccionaron con más fuerza a lo que vivían en el día con su pareja cuando tenían más estrés de lo normal. El resumen del estudio no dice de dónde eran las parejas.
Eso no vuelve falso lo que sientes. Sí te dice que, en una temporada de presión, un mal momento con tu pareja puede mover más tu idea de toda la relación. Por eso vale la pena volver a mirarla cuando esa presión baja.
Si lo que pesa en tu casa es el trabajo, escribí sobre el estrés laboral y su impacto en la familia.
Con los años, el estrés también puede cambiar cómo interpretas tu relación
Un estudio de 2004, del mismo equipo que hizo el estudio de 2009 con diarios, siguió a matrimonios durante cuatro años. Las experiencias estresantes se asociaron con cómo evolucionó la calidad del matrimonio a lo largo del tiempo. Según su resumen, el estrés afectó de forma negativa cómo veían los cónyuges su matrimonio y también la manera de interpretar y procesar esas percepciones.
El resumen no dice cuántas parejas participaron ni de dónde eran. Lo que sí deja ver es que, a lo largo de los años, el estrés puede cambiar la manera en que lees lo que pasa en casa.
Si lo de ustedes es pelea tras pelea, o una distancia callada sin peleas, las dos cosas merecen hablarse. En discusiones constantes en el matrimonio cuento qué encontró un estudio de 14 años sobre la falta de emociones positivas.
Las señales de que mi pareja ya no me quiere pueden llevar algo de quien las lee
En un artículo de 2007, dos estudios con matrimonios pidieron a cada cónyuge que contara cuánto respondía a las necesidades del otro y cuánto sentía que el otro respondía a las suyas. Lo que cada persona decía de su propia respuesta predijo cómo veía la respuesta de su cónyuge con más fuerza que lo que el propio cónyuge decía de la suya. Según el modelo que pusieron a prueba sus autores, cada quien proyecta en el otro el cuidado y el apoyo que da.
Otro estudio, publicado en 2000, trabajó con parejas de novios y de casados. Las personas con baja autoestima subestimaron de forma marcada lo bien que las veían sus parejas, y esa inseguridad se asoció con una visión menos generosa del otro y con menos bienestar en la relación. En las parejas de novios, seguidas en el tiempo, esas vulnerabilidades no hicieron más que agravarse.
Ni el resumen del artículo de 2007 ni el del estudio de 2000 dicen de qué país eran las parejas. Lo que concluyes sobre lo que siente tu pareja puede llevar parte de ti.
Preguntarle a tu pareja te da su versión
Cuéntale a tu pareja lo que tú estás sintiendo, sin llegar con la conclusión ya hecha, y escucha lo que responde.
Si lo que te ronda es la sospecha de una infidelidad, escribí sobre celos y desconfianza en la pareja. Y si ya se preguntan si lo suyo tiene arreglo, de eso trata mi matrimonio tiene solución.
Si la distancia viene con control, amenazas o miedo, tu seguridad va primero. Lee gritos y control en casa sin llegar a golpes, y si hoy hay riesgo para ti o para alguien más, en ayuda inmediata están las líneas de emergencia de Guatemala.
Esa distancia la puedes hablar primero conmigo
Trabajo tanto consultas individuales como de pareja, en mi consultorio de Ciudad de Guatemala o en línea. Si todavía no sabes cómo sacar el tema en casa, eso mismo lo podemos hablar en una consulta individual.
Qué siente tu pareja no lo voy a saber yo desde esa consulta. Eso te lo puede decir solo tu pareja.
Hablemos cuando quieras. Puedes agendar una primera sesión.