¿Se puede revivir la pasión en el matrimonio cuando ya se sienten compañeros de casa? Una pista estudiada es hacer juntos cosas nuevas y emocionantes. En varios estudios con parejas de Estados Unidos, eso aumentó la satisfacción o la calidad de la relación más que las actividades agradables o rutinarias.
Si dudas de que lo de ustedes tenga arreglo, lee mi matrimonio tiene solución. Si lo que pesa es el silencio, escribí sobre la falta de comunicación en la pareja. Y si el cansancio del trabajo llega a casa, sobre el burnout y su efecto en el matrimonio.
El aburrimiento a los 7 años de casados predijo menos satisfacción a los 16
Irene Tsapelas y Arthur Aron, de la Universidad Stony Brook, junto con Terri Orbuch, de la Universidad de Michigan, entrevistaron a 123 matrimonios de una muestra representativa de Estados Unidos a los 7 años de casados y otra vez a los 16. A los 7 años les preguntaron con qué frecuencia, en el último mes, habían sentido que su matrimonio estaba estancado en la rutina, o empezando a estancarse, que hacían lo mismo todo el tiempo y casi nunca hacían juntos algo emocionante.
Según la nota de prensa de la Universidad Stony Brook, de 2009, quienes estaban aburridos a los 7 años tuvieron una caída mayor de la satisfacción a los 16. Los que no estaban aburridos tuvieron la pequeña caída típica. Y la menor satisfacción a los 7 años no llevó a más aburrimiento en los nueve años siguientes.
La nota agrega que el proceso parece pasar por la cercanía. Según esa explicación, aburrirse reduce la cercanía, y la menor cercanía causa a su vez la menor satisfacción.
Revivir la pasión en el matrimonio: el equipo de Aron midió qué pasa al hacer juntos algo nuevo
Un artículo de Aron y su equipo, del año 2000, resume un estudio de 1993 con 53 matrimonios de mediana edad y clase media alta de Palo Alto, California. Durante 10 semanas, a un grupo se le pidió dedicar hora y media por semana a actividades que los dos habían calificado por separado como muy emocionantes, como conciertos, obras de teatro, conferencias, esquiar, caminatas o ir a bailar. A otro grupo le tocaron actividades agradables, como visitar amigos, ir al cine, ir a la iglesia o comer fuera, y la satisfacción subió significativamente más en el grupo de las emocionantes.
Los mismos autores advierten que la muestra era pequeña y poco representativa, y que frente al grupo sin ninguna actividad la diferencia no fue significativa. Por eso hicieron experimentos en laboratorio. En la tarea nueva, de 7 minutos, la pareja iba atada de la muñeca y el tobillo con velcro, avanzaba a gatas sobre unas colchonetas, cruzaba un obstáculo y cargaba un cojín sin usar manos, brazos ni dientes.
En los tres experimentos, la calidad de la relación, medida con indicadores de satisfacción y de amor apasionado, subió más con la tarea nueva que con una rutinaria. En uno de ellos, con 63 matrimonios de Long Island, Nueva York, la comparación con un grupo sin actividad mostró que el efecto venía de la tarea nueva.
Los autores reconocen que el laboratorio es una situación relativamente artificial y que todas sus muestras eran de Estados Unidos. Escriben que es bastante plausible que la emoción y el aburrimiento tengan papeles muy distintos en culturas no occidentales.
Un programa en línea de cuatro semanas probó la idea con 101 parejas
Kimberley Coulter y John Malouff publicaron en 2013 un ensayo con 101 parejas, repartidas al azar entre un programa en línea de cuatro semanas y una lista de espera. El programa les daba ideas de actividades emocionantes y las animaba a hacerlas juntos 90 minutos por semana. Al terminar, esas parejas tenían significativamente más entusiasmo en la relación, emociones positivas y satisfacción que las de la lista de espera.
Cuatro meses después, el grupo del programa seguía con puntajes significativamente más altos que al inicio. El resumen del estudio no dice de qué país eran las parejas.
Lo nuevo se puede elegir entre los dos
En el estudio de Palo Alto, la lista de cada pareja salió de actividades que los dos habían calificado por separado como muy emocionantes. Puedes tomar esa idea: que cada uno anote lo que le entusiasmaría hacer y que busquen juntos lo que coincide.
En la nota de prensa de la Universidad Stony Brook de 2009, Aron recomienda a los matrimonios una cita cada semana para hacer juntos algo que nunca, o casi nunca, han hecho. Pide que, además de agradable, tenga algo de emocionante.
Si te preocupa tu poco deseo sexual, el NHS recomienda ver a un médico
El NHS, el servicio público de salud del Reino Unido, explica que hay muchas razones posibles para tener poco deseo sexual. Entre las principales nombra los problemas de pareja, el estrés, la ansiedad o la depresión, algunos medicamentos y la anticoncepción hormonal.
Recomienda ver a un médico si te preocupa tu poco deseo sexual, si tomas un medicamento o usas anticoncepción hormonal y crees que lo está afectando, o si el deseo no vuelve a la normalidad después de un embarazo.
Lo que se apagó entre los dos también cabe en una sesión de pareja
Si a solas les cuesta nombrar lo que se apagó entre los dos, pueden reservar una sesión de pareja. Atiendo en mi consultorio de Ciudad de Guatemala o en línea, desde cualquier país.