¿Qué hacer con suegros que se meten en el matrimonio? Empieza por ponerte de acuerdo con tu pareja antes de la próxima reunión familiar. Hay estudios que relacionan el lazo con la familia política con lo que pasa en el matrimonio con los años, y uno hecho en Taiwán encontró que el apoyo del esposo cambiaba el peso del conflicto con la suegra.
Si el roce es con tus hermanos, lo trato en conflictos entre hermanos adultos. Si en casa ya nadie se escucha, lee cómo mejorar la comunicación familiar. Y si ya se separaron y el choque es por la crianza, escribí sobre padres separados.
Cada uno llega al matrimonio con su propia familia
«Todo matrimonio es una experiencia intercultural, sin importar si las personas vienen de culturas distintas o de la misma», dice John Gottman, citado en una nota de 2025 del Instituto Gottman. Según él, los dos vienen de familias diferentes, y la familia que forman es una cultura nueva, que antes no existía.
La nota recuerda que tus suegros son la familia de tu pareja, y que tu pareja puede verlos de una manera distinta a la tuya. También dice que es normal que las parejas tengan que ajustarse a lo que cada uno siente por sus padres.
En un estudio de 16 años, la cercanía con los suegros se asoció al riesgo de divorcio
Terri Orbuch, de la Universidad de Michigan, y otros tres autores publicaron en 2013 un estudio con 373 parejas, 199 afroestadounidenses y 174 blancas estadounidenses. Todas solicitaron su licencia de matrimonio en el condado de Wayne, Michigan, entre abril y junio de 1986, y era su primer matrimonio. En el primer año, cada cónyuge dijo qué tan cerca se sentía de la familia de su pareja, y los autores siguieron qué parejas se divorciaban en los primeros 16 años.
En los esposos, las probabilidades de divorcio bajaban un 20 % cuanto más cerca se sentían de sus suegros al inicio del matrimonio, sin importar la raza. En las esposas dependió de la raza. En las parejas blancas, cuanto más cerca se sentía la esposa de sus suegros, más probable era el divorcio, y en las parejas afroestadounidenses pasó lo contrario.
Para las esposas blancas, los autores proponen que esos lazos tempranos pueden dificultar que los esposos formen un vínculo fuerte. Lo conectan con la teoría de sistemas familiares, que sostiene que es importante que los recién casados establezcan límites emocionales claros con sus familias de origen. Es su interpretación sobre parejas de Estados Unidos, y no habla de familias de Guatemala.
A los terapeutas que atienden a recién casados, los autores les piden evaluar estos lazos en terapia, sea cual sea el motivo por el que la pareja consulta. Como hablar de los padres del cónyuge puede ser difícil y muy cargado de emoción, creen que el terapeuta de pareja puede estar en una posición única para ayudar a los esposos a explorar el tema.
Los roces con los suegros también pesan en matrimonios largos
Un estudio publicado en 2001 sobre los roces con los suegros siguió a esposos y esposas que llevaban casados en promedio casi dos décadas. En las esposas, los roces con la suegra y con el suegro predijeron cómo veían el éxito de su matrimonio más adelante. En los esposos, los resultados con el suegro fueron algo distintos.
Los autores concluyen que, incluso en matrimonios largos, los conflictos con la familia extendida desgastan con el tiempo la estabilidad, la satisfacción y el compromiso. El resumen del estudio no dice de qué país eran las parejas.
En un estudio de Taiwán, el apoyo del esposo cambió el peso del conflicto con la suegra
Un estudio publicado en 2010 preguntó a 125 mujeres casadas de Taiwán por sus conflictos con la suegra y por cómo reaccionaba su esposo. En general, a más conflicto con la suegra, menos satisfacción con el matrimonio.
Pero cuando ellas contaban que su esposo se ponía de su lado con frecuencia, o que buscaba soluciones al conflicto, ese conflicto ya no se relacionaba de forma significativa con su satisfacción. El estudio también midió otras dos reacciones, ignorar el conflicto y ponerse del lado de la madre, y el resumen solo destaca ponerse del lado de ella y buscar soluciones.
Es un estudio con mujeres de un solo país, y no habla de yernos. Aun así, además de ponerse del lado de ella, buscar soluciones al conflicto también contó.
Antes de una reunión con suegros que se meten en el matrimonio, pónganse de acuerdo ustedes dos
La nota del Instituto Gottman, escrita por la terapeuta Liz Higgins sobre las reuniones familiares de fin de año, pide decirle a tu pareja cuáles son tus límites no negociables. También pide que los dos estén de acuerdo y listos para apoyarse.
Si ves venir un choque, la nota sugiere sentarte antes con tu pareja y armar un plan juntos, con las palabras exactas que van a usar para frenar una pelea. Una de las frases que propone es «No me siento a gusto hablando de esto ahora mismo».
La nota también dice que no tienes por qué quedarte en situaciones poco sanas, abusivas o extremas. Si la intromisión ya viene con gritos, amenazas o control, lee gritos y control en casa sin llegar a golpes. Y si hay riesgo inmediato, en ayuda inmediata están las líneas de emergencia de Guatemala.
Los dos pueden traer este tema a consulta
El plan para la próxima reunión familiar lo arman ustedes dos. Si no logran ponerse de acuerdo sobre cómo tratar con sus familias, pueden hablarlo juntos en una consulta de pareja conmigo.
No todo lo que pasa con la familia de tu pareja se resuelve en terapia. Para esa primera consulta de pareja, pueden agendar una sesión.