¿Cómo criar sin pelear cuando son padres separados? La guía de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) sobre divorcio y separación parte de una idea: aunque el matrimonio termine, tu papel como padre o madre continúa. Según esa misma guía, cuánto afecta un divorcio a la vida de tu hijo depende en gran parte de cómo se traten tú y tu pareja antes, durante y después.
Padres separados: criar sin pelear empieza por sacar a los hijos del medio
La guía de la AAP sobre divorcio y separación pide no obligar nunca a tu hijo a tomar partido, porque cada niño siente lealtad hacia sus dos padres. También recomienda hablar las preocupaciones con el otro padre en privado y evitar pelear frente a tu hijo. La guía incluye ahí que las llamadas, los mensajes de texto y otras formas de comunicación electrónica sean privados.
La misma guía de la AAP pide no convertir a tu hijo en mensajero, sea para horarios, para recoger cosas de la otra casa o para temas de dinero. Lo que propone es buscar la forma de comunicarte directamente con el otro padre, porque si tu hijo queda en medio y algo sale mal, puede sentir con facilidad que fue su culpa. Y si se te escapa una crítica al otro padre delante de tu hijo, la guía sugiere explicarle que cuando la gente se enoja a veces dice cosas que hieren.
Con menos conflicto entre los padres, los hijos son más resilientes, según la AAP
En una página de 2020 sobre cómo apoyar a los hijos después de una separación, la AAP dice que los niños resultan más resilientes y menos estresados cuando hay menos conflicto entre sus padres. Por eso pide protegerlos de las peleas tanto como sea posible. Esa misma página cita además un reporte clínico de la AAP: muchos niños tienen sentimientos dolorosos a corto plazo y se recuperan en 2 a 3 años después de la separación, aunque el divorcio puede asociarse con problemas académicos, de conducta, sociales y emocionales más duraderos.
Otra página de la AAP, de 2014, advierte que las palabras dichas con enojo pueden quedar grabadas en la memoria de los hijos y dificultar que sigan cerca de los dos padres. Esa página pide no contarles a tus hijos cómo te lastimó tu expareja, y no usarlos como intermediarios ni sacarles información cuando van de una casa a otra, aunque la comunicación entre ustedes esté estancada. Tampoco esperes que tu hijo te consuele: según esa página, son los padres quienes deben darle consuelo y apoyo a los hijos.
Si alguna reacción de tu hijo a la separación se vuelve excesiva, la AAP recomienda hablar con su médico.
A los hijos les va mejor con reglas consistentes en las dos casas, dice la AAP
La AAP recomienda que los padres que viven separados acuerden un conjunto de reglas consistentes para los dos hogares, y que la rutina diaria de tu hijo cambie lo menos posible. En su página de 2020 agrega que los niños están mejor cuando sus padres colaboran, se comunican con regularidad y mantienen reglas consistentes en las dos casas. Esa misma página también dice que es fundamental que cada padre apoye la autoridad del otro.
Una nota de 2013 del Family Institute de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos, agrega un matiz. Según su autora, hay muchas maneras de dar a los hijos unión familiar, coherencia, reglas y un hogar seguro, pero lo crítico es cómo manejan los padres sus diferencias. Propone acordar unos «no negociables» clave y dejar pasar lo pequeño, por ejemplo coincidir en la educación y en la participación religiosa, y aceptar que en cada casa se vea una cantidad distinta de televisión.
Si el otro padre no colabora, tu parte igual cuenta
La nota de 2013 del Family Institute de la Universidad Northwestern reconoce que muchos padres saben que una buena coparentalidad es importante, pero quizá no se imaginan trabajándola junto a su expareja. Aun así, dice que no necesariamente tienen que trabajar directamente uno con el otro para mejorarla, porque la coparentalidad es una relación de influencia mutua y un padre que actúa por su cuenta puede influir en la conducta del otro. El ejemplo de la nota: si apoyas al otro padre en un forcejeo por la disciplina, es más probable que él o ella te dé el mismo apoyo.
Entre los recursos que esa nota menciona están los grupos de apoyo, la terapia individual, la terapia familiar, la educación para padres y la mediación, y dice que pueden ayudar a bajar el conflicto entre los padres. La AAP, por su parte, anima a los padres a ver a un consejero si les cuesta adaptarse al divorcio. Si la separación todavía está en curso, escribí sobre la terapia familiar durante un divorcio.
Según la AAP, a los hijos les va mejor si los dos padres siguen presentes de forma positiva en su vida, con una condición: que ambos sean cuidadores seguros y capaces. Si en tu caso hay violencia o riesgo, en ayuda inmediata están los números de emergencia de Guatemala.
Puedo acompañarte a ti aunque la otra casa no cambie
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