¿Cómo hablar con tu pareja de deudas sin que termine en pelea? Busca un momento tranquilo, empieza por lo que sientes y pon todos los números sobre la mesa para decidir juntos el siguiente paso. Decir primero «esto me da vergüenza» o «esto me asusta» le da a tu pareja un contexto para escuchar la cifra.
En un estudio, las peleas por dinero se repetían y quedaban sin resolver
Si sientes que discuten lo mismo cada vez que sale el tema del dinero, hay investigación que describe algo parecido. En un estudio de 2009, Lauren Papp y su equipo pidieron a 100 matrimonios que anotaran en un diario, durante 15 días, cada conflicto de pareja que tenían en casa. Reunieron 748.
En esos diarios el dinero no fue el tema de conflicto más frecuente. Frente a otros temas, las peleas por dinero se repetían más, pesaban más y quedaban sin resolver, aunque la pareja intentara más veces arreglarlas. Eran parejas con hijos, en su mayoría blancas, y los propios autores advierten que sus resultados pueden no aplicarse a otras parejas.
Los desacuerdos por dinero se asociaron con más riesgo de divorcio
En 2012, Jeffrey Dew y su equipo analizaron datos de seguimiento de 4.574 parejas de una encuesta nacional de Estados Unidos. Entre los desacuerdos comunes del matrimonio que analizaron, los desacuerdos por dinero fueron los que más predijeron el divorcio, tanto en las esposas como en los esposos.
Al tomar en cuenta esos desacuerdos, el bienestar financiero de la pareja no se asoció con el divorcio. Es una asociación en parejas de Estados Unidos, así que no prueba que el dinero cause una separación ni describe lo que pasa en Guatemala.
Aun con esos límites, cuidar cómo hablan del dinero en casa vale la pena.
Esconderle una deuda a tu pareja es una forma de infidelidad financiera
Emily Garbinsky y su equipo parten, en un estudio de 2020, de que la pareja se construye sobre la confianza, aunque con el dinero no siempre somos honestos. Se pueden esconder gastos, deudas y ahorros. A eso le llamaron infidelidad financiera: hacer algo con el dinero que esperas que tu pareja desapruebe y callárselo a propósito.
Si llevas meses cargando una deuda en silencio, la conversación también va a ser sobre ese silencio. Tenlo presente antes de sentarte a hablar, para que la reacción de tu pareja no te tome por sorpresa.
Para hablar con tu pareja de deudas, prepara primero el momento
Estas son mis sugerencias para esa conversación:
- Elige un momento sin prisa, sin los niños delante y sin el celular en la mano. Evita sacar el tema en medio de otra discusión.
- Empieza por lo que sientes. «Tengo miedo de lo que te voy a contar» prepara a tu pareja para escuchar.
- Pon todos los números sobre la mesa: cuánto se debe, a quién, a qué tasa y qué pagos vienen. Si hay otra deuda pendiente de contar, dila también ahora.
- Habla del problema de hoy sin reproches del pasado. Si eres tú quien escucha, pregunta antes de juzgar.
- Cierren con un paso concreto, por ejemplo buscar juntos a un especialista en finanzas para armar el plan de pago.
Si la conversación se calienta, pueden hacer una pausa y acordar otro día para retomarla. Si ya discuten por todo y el dinero es solo una parte, te puede servir leer sobre discusiones constantes en el matrimonio. Si el tema de fondo es cómo se maneja el dinero en casa, lo trato en problemas de dinero en la pareja.
Restringirle el dinero a tu pareja puede ser violencia
La Organización Panamericana de la Salud, en un documento de 2013, incluye entre las formas de violencia en la pareja las conductas de control, como «restringir su acceso a recursos financieros, empleo, educación o atención médica». Si en tu casa hablar de dinero trae amenazas, gritos o miedo, tu seguridad va primero. En ayuda inmediata están las líneas de emergencia de Guatemala.
En terapia trabajo la emoción que hay detrás de la deuda
La parte técnica del dinero, como el presupuesto o el plan de pago, la refiero a un especialista en finanzas. Conmigo trabajas la emoción detrás del problema y la conciencia de por qué un presupuesto familiar importa. Voy a la raíz de por qué el tema se volvió tan difícil de hablar, e involucro a tu cónyuge o a tu familia cuando hace falta, para que lo que sanamos no reincida.
Te recibo solo o con tu pareja, en mi consultorio de Ciudad de Guatemala o por videollamada desde Guatemala, México, Argentina o cualquier otro país. Si tu pareja todavía no quiere ir, nada te impide venir primero, como cuento en mi pareja no quiere ir a terapia. Y el costo se adapta a lo que puedan pagar.
No hay tiempo fijo. Depende del trabajo conjunto y de que pongan en práctica las herramientas dentro y fuera del consultorio. El plan de pago lo van a necesitar igual, con alguien que sepa de finanzas.
Si el dinero te sigue quitando la calma aunque tu pareja ya lo sepa, te puede servir leer sobre ansiedad por dinero. Cuando quieras hablar de lo que las deudas están moviendo entre ustedes, puedes agendar tu primera sesión.