¿Tienes ansiedad por dinero y te preguntas cómo manejarla, si ya revisaste la cuenta del banco varias veces y no baja? El número ordena, pero no calma. Además de las cuentas, hay que trabajar el miedo que se pega a ese número, y aquí te explico por qué.
Preocuparte por el dinero es más común de lo que crees
Si te pasa, no eres el único. En la encuesta Stress in America 2024 de la Asociación Americana de Psicología (APA), hecha en Estados Unidos por The Harris Poll entre el 1 y el 23 de agosto de 2024 con 3.305 adultos, el dinero fue una fuente significativa de estrés para el 64 %. Entre las fuentes personales de estrés, solo lo superaron la salud (66 %) y el trabajo (65 %).
Ojo: es un dato de Estados Unidos, no de Guatemala, México ni Argentina. Lo cito porque muestra el tamaño del tema, no porque describa tu país. En esa misma encuesta, las mujeres señalaron el dinero como fuente significativa de estrés más que los hombres (66 % frente a 61 %).
Revisar la cuenta no calma el miedo
Un presupuesto ordena el número, pero no toca el miedo. Por eso puedes tener las cuentas claras y seguir preocupado. El plan está bien hecho, y lo que sientes sigue igual.
Detrás de esa angustia hay una emoción, y esa emoción también se trabaja. La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que cualquiera puede sentirse ansioso a veces, y que los trastornos de ansiedad resultan de una interacción compleja de factores sociales, psicológicos y biológicos. El dinero pesa, y también pesa la historia de cada quien con él.
La OMS también señala que factores como la pobreza y la desigualdad aumentan el riesgo de tener problemas de salud mental. Así que la presión económica real cuenta, y no todo está en tu cabeza.
Cuando la ansiedad te hace evitar los estados de cuenta
Hay quien deja de abrir los estados de cuenta. La OMS describe la evitación en los trastornos de ansiedad: las personas que los tienen por lo general evitan las situaciones que las ponen ansiosas. Si te reconoces aquí, eso no significa que tengas un trastorno, pero vale la pena hablarlo con un profesional.
Manejar la ansiedad por dinero empieza por separar el número del miedo
Separa la tarea práctica de la emoción. Los números, con alguien que sepa de finanzas. El miedo, con alguien que te ayude a ver de dónde viene.
Para los síntomas de ansiedad en general, la OMS recomienda esto:
- Reducir o evitar el alcohol y no usar drogas, que pueden empeorar la ansiedad.
- Hacer ejercicio con regularidad, aunque sea una caminata corta.
- Mantener horarios regulares de comida y de sueño, en lo posible.
- Aprender técnicas de relajación, como la respiración lenta.
- Practicar la atención plena (mindfulness), aunque sean unos minutos al día.
Si la preocupación te quita el sueño o la concentración, ya toca pedir ayuda
La OMS dice que las personas con síntomas de ansiedad deben buscar atención. Entre los síntomas que menciona están la dificultad para concentrarse o tomar decisiones, sentirse irritable, tenso o inquieto, las palpitaciones, los problemas para dormir y la sensación de peligro inminente. Si esto se sostiene en el tiempo o ya afecta tu trabajo o tu casa, consulta con un profesional de salud.
Las deudas personales también se han relacionado con la salud. Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en 2013 en la revista Clinical Psychology Review reunió 65 estudios sobre deudas personales sin garantía, y la mayoría encontró que deudas más graves se relacionan con peor salud, aunque los autores aclaran que la causalidad es difícil de establecer. Si la presión por el dinero te lleva a pensar en hacerte daño, no esperes: en recursos de crisis tienes las líneas de emergencia de Guatemala.
En consulta trabajo el miedo, y las cuentas las refiero a un especialista
En terapia no armo tu presupuesto. Esa parte técnica la refiero a un especialista en finanzas. Lo que sí trabajo es la emoción detrás del problema, y la conciencia de por qué un presupuesto familiar importa.
Voy a la raíz y busco de dónde viene ese miedo. Cuando el dinero tensa la casa, involucro a tu cónyuge o a tu familia si hace falta. Atiendo presencial en Ciudad de Guatemala y en línea para México, Argentina y donde estés, como explico en modalidades.
Sé que la terapia también es un gasto, y por eso me adecúo al presupuesto de cada persona. No hay tiempos fijos. El proceso avanza según el trabajo que hagamos juntos y las herramientas que pongas en práctica fuera del consultorio.
Si el dinero ya es tema de pelea en pareja, te puede servir leer sobre problemas de dinero en la pareja o cómo hablar de deudas sin pelear. Y cuando quieras empezar, puedes agendar una primera sesión.