¿Cómo se cruzan el miedo al fracaso profesional y la vida familiar? Lo que pasa en el trabajo puede notarse en casa. Un estudio cuya primera autora trabajaba en la Universidad Duke, en Estados Unidos, encontró que, después de días con roces en el trabajo, esposos y esposas reportaban más enojo y más retraimiento con su pareja, y otro encontró que el miedo al fracaso de los padres se parecía al de sus hijos universitarios.
La APA define el miedo al fracaso como una ansiedad persistente por no estar a la altura
El diccionario de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) define el miedo al fracaso como una ansiedad persistente e irracional por no estar a la altura de los estándares y las metas que uno mismo u otros se ponen. Según esa definición, puede incluir la ansiedad por perder el trabajo o por quedar mal y perder la autoestima. La APA agrega que el miedo al fracaso puede asociarse con el perfeccionismo.
La misma definición dice que el miedo al fracaso está implicado en varios trastornos psicológicos, entre ellos los de la conducta alimentaria y algunos trastornos de ansiedad. Reconocerte en esta definición no quiere decir que tengas un trastorno. Si la angustia no cede o te cuesta llevar tu día a día, consúltalo con un profesional de salud.
La OMS, en su nota sobre la salud mental en el trabajo, incluye entre los riesgos posibles la inseguridad laboral y las demandas conflictivas para conciliar la vida familiar y laboral. Es una nota de alcance mundial.
Miedo al fracaso profesional y vida familiar: un mal día en el trabajo puede notarse en la pareja
Los estudios que cito en esta parte no miden el miedo al fracaso profesional en sí. Miden cómo los días difíciles del trabajo llegan a la casa.
Un estudio publicado en 2006, cuya primera autora trabajaba en la Universidad Duke, pidió a 43 parejas que llevaran un diario durante cinco días seguidos. Después de días con interacciones negativas con otras personas en el trabajo, esposos y esposas reportaron más enojo y más retraimiento con su pareja. En las esposas, los días de mucha carga de trabajo también trajeron más enojo y más retraimiento.
Los análisis de ese estudio respaldan la idea de que el ánimo negativo se traslada del trabajo a la casa. También sugieren que los cónyuges de familias con mucho conflicto pueden ser especialmente vulnerables a ese efecto. Son 43 parejas, así que toma ese hallazgo con cautela.
El apoyo de tu pareja puede amortiguar los días pesados, según un estudio de 1989
Un estudio de 1989, de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, pidió a 33 controladores aéreos y a 27 de sus esposas que respondieran encuestas durante tres días seguidos. En las tardes en que la esposa daba mucho apoyo, la sobrecarga de trabajo se asoció con más retraimiento social y con menos expresión de enojo. El estudio plantea que retirarse un rato puede ayudar a una persona alterada a recuperar su estado emocional y fisiológico habitual.
Según el estudio, la pareja que da apoyo y facilita ese rato a solas puede amortiguar los efectos de las tensiones menores de cada día. Es un estudio pequeño y de un solo oficio.
El miedo al fracaso de los padres se parecía al de sus hijos, según un artículo de 2004
Un artículo de 2004, de la Universidad de Rochester, en Estados Unidos, reunió dos estudios sobre estudiantes universitarios y sus papás. Encontró que el miedo al fracaso de madres y padres se parecía al de sus hijos.
En las madres, el retiro del afecto apareció como mediador de esa semejanza entre su miedo al fracaso y el de sus hijos. La APA define el retiro del afecto como una forma de disciplina en la que los padres amenazan con retirar su amor y su cariño si el hijo se porta mal.
El miedo al fracaso de madres y padres también predijo que los hijos adoptaran en clase metas centradas en evitar un mal desempeño, y ese efecto se dio a través del propio miedo al fracaso de los hijos. El artículo habla del miedo al fracaso en general, sin separar el del trabajo. Ninguno de los estudios que cito habla de Guatemala, así que tomo estos hallazgos como una pista para mirar cómo reaccionas en casa cuando tus hijos fallan.
Si el miedo ya se hizo realidad y te quedaste sin empleo, escribí sobre desempleo y autoestima. Si lo que cargas es agotamiento, te puede servir lo que escribí sobre el burnout y su efecto en el matrimonio. Y si en algún momento aparecen ideas de hacerte daño, no esperes a una cita: en ayuda inmediata están las líneas de emergencia de Guatemala.
Lo que hablamos en consulta queda entre nosotros
Puedes contarme ese miedo tal como lo vives, y todo lo que hablamos queda entre nosotros. Dos de las barreras que veo antes de que alguien pida ayuda son la vergüenza y lo que cuesta aceptar que la necesita.
Trabajo lo emocional detrás de ese miedo y, si hace falta, invito a tu cónyuge o a tu familia a la sesión, para que lo que sanamos no reincida. Atiendo consultas individuales y de pareja, presenciales en Ciudad de Guatemala o en línea. No hay tiempos fijos, porque cada proceso avanza según el trabajo que hagamos juntos y las herramientas que pongas en práctica fuera del consultorio.
Si quieres empezar, puedes agendar una primera sesión.